Cualquier empresa que venda sus productos debe tener claro cómo valorar existencias y reconocer la importancia de una buena gestión del inventario.
Sin una correcta valoración de existencias, la empresa no puede saber con precisión cuánto gana, cuánto pierde o si está tomando decisiones acertadas en compras y ventas.
Esto implica supervisar la producción, analizar el estado financiero para gestionar presupuestos, tener claro el volumen de existencias y su estado para poder ver si se alcanzan los objetivos del plan de empresa.
Tener claro cuánto valen las existencias de la empresa en cada momento nos va a ayudar a determinar los costes, el margen comercial y, en última instancia, el resultado contable.
Para hacerlo, primero tenemos que tener claro qué son las existencias de una empresa, cómo se valoran y cuáles son los principales métodos de valoración de existencias que se utilizan en la práctica.

¿Qué son las existencias de una empresa?
Antes de entrar en los métodos, conviene aclarar el concepto de existencias en contabilidad.
Las existencias son los bienes que una empresa tiene en su patrimonio con la intención de venderlos (como en el caso de comercios), transformarlos (en empresas industriales) y consumirlos en el desarrollo de su actividad.
Dentro de este concepto, el Plan General Contable establece varias categorías principales:
- Mercaderías: productos que la empresa compra y vende sin transformación.
- Materias primas: bienes que se utilizan para fabricar otros productos.
- Productos en curso: aquellos que están en proceso de fabricación.
- Productos terminados: listos para su venta.
Entender qué son las existencias de una empresa no solo es importante a nivel teórico. Es la base para poder calcular correctamente su valor y reflejarlo en la contabilidad.
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Entonces, ¿qué es la valoración de existencias y por qué es imprescindible tenerla clara?
La valoración de existencias consiste en asignar un valor monetario a los bienes almacenados, tanto en el momento de la compra de existencias como en su salida del almacén.
Es decir, no basta con saber cuántas unidades hay. Es necesario saber cuánto valen.
Este proceso incide directamente en tres áreas:
- Balance: determina el valor del activo de la empresa.
- Cuenta de resultados: afecta al coste de ventas y, por tanto, al beneficio.
- Toma de decisiones: influye en estrategias de compra, precios y gestión de stock.
El problema aparece cuando una empresa compra el mismo producto en distintos momentos y a precios diferentes. ¿A qué precio debe valorar las unidades que vende? Aquí es donde entran en juego los distintos métodos de valoración de existencias.
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Los 3 métodos de valoración de existencias
Cuando una empresa realiza varias compras de un mismo producto a precios distintos, necesita un criterio claro para valorar las salidas de almacén. Eso es precisamente lo que definen los métodos.
Veamos los tres sistemas de valoración de existencias principales:
Método PMP (Precio Medio Ponderado)
El método del Precio Medio Ponderado (PMP) calcula un precio medio de las existencias disponibles tras cada compra.
Es muy sencillo entenderlo a través de este ejemplo:
Una empresa realiza las siguientes operaciones:
- Compra 100 unidades a 10 € → 1.000 €
- Compra 100 unidades a 12 € → 1.200 €
Total: 200 unidades por 2.200 €
El precio medio ponderado sería:
2.200 € / 200 unidades = 11 € por unidad
Si la empresa vende 50 unidades, el coste de esas existencias será:
50 x 11 € = 550 €
Este método suaviza las variaciones de precio y es uno de los más utilizados en la práctica.
Método FIFO (First In, First Out)
El siguiente método de valoración de existencias es el Método FIFO (primera entrada, primera salida) asume que las primeras unidades que entran en el almacén son las primeras que se venden.
Utilizando el mismo ejemplo:
- 100 unidades a 10 €
- 100 unidades a 12 €
Si se venden 50 unidades, se considera que salen de la primera compra:
50 x 10 € = 500 €
En este caso, el coste es menor que con el PMP. Esto implica que el beneficio será mayor.
El FIFO suele utilizarse en contextos donde los precios tienden a subir, ya que refleja costes más bajos en las salidas y un mayor valor en el inventario final.
Método LIFO (Last In, First Out)
El método LIFO (última entrada, primera salida) sigue el criterio contrario: las últimas unidades en entrar son las primeras en salir.
Con el mismo ejemplo:
- 100 unidades a 10 €
- 100 unidades a 12 €
Si se venden 50 unidades, se consideran de la última compra:
50 x 12 € = 600 €
Esto implica un mayor coste de ventas y, por tanto, un menor beneficio.Es importante tener en cuenta que el método de valoración de existencias LIFOno está permitido por el Plan General Contable en España, aunque sí se utiliza en otros marcos internacionales como el de Estados Unidos. Aun así, conviene conocerlo para entender las diferencias entre sistemas contables.
Comparativa entre métodos de valoración de existencias: ¿cuál usar y cuándo?
Para visualizar mejor las diferencias entre los criterios de valoración, aquí tienes una comparativa clara:
| Método | Criterio | Coste de salida (ejemplo) | Valor inventario final | Contexto |
| PMP | Precio medio | 550 € | Intermedio | Estabilidad en costes por su simplicidad operativa |
| FIFO | Primeras entradas | 500 € | Más alto | Mayor valor de inventario en entornos inflacionarios |
| LIFO | Últimas entradas | 600 € | Más bajo | No permitido (España y NIIF) |
La diferencia entre ellos se encuentra en los costes y el valor del inventario. En el ejemplo planteado, el método FIFO genera el menor coste de salida (500 €) y, al mismo tiempo, el mayor valor de las existencias finales.
Este enfoque encaja perfecto en negocios con productos perecederos o con rotación obligatoria, como fruterías, supermercados o la industria alimentaria, donde lo lógico es vender antes los productos más antiguos.
El LIFO produce el efecto contrario, con un coste más elevado (600 €) y un inventario final más bajo. Beneficia más a empresas donde no existe una rotación física estricta de las existencias o donde los costes más recientes tienen mayor peso. Por ejemplo, en almacenes de materiales o en contextos industriales.
Finalmente, el Precio Medio Ponderado se sitúa en un punto intermedio en ambos casos (550 €), lo que lo convierte en una opción más estable. Es habitual en negocios donde las existencias son homogéneas y difíciles de diferenciar: una planta de embotellado, una empresa que trabaje con materias primas naturales, etc.
Estas diferencias influyen directamente en el resultado del ejercicio y en la imagen financiera de la empresa. Métodos como el PMP tienden a suavizar las variaciones de precio, mientras que FIFO refleja mejor el valor actual del inventario en contextos de subida de precios. Por su parte, LIFO, aunque útil a efectos comparativos, no es aplicable en España ni bajo normativa internacional.
En la práctica, la elección del método debe responder a criterios contables y aplicarse de forma consistente, ya que condiciona tanto la valoración de las existencias como la interpretación de los resultados.

Formación para gestionar la realidad contable y logística de las empresas
Entender los métodos de valoración de existencias no es solo una cuestión académica. Es una competencia clave en perfiles relacionados con la gestión administrativa, la contabilidad y logística.
Por eso, en Cámara FP estos contenidos se trabajan desde un enfoque práctico, conectado con la realidad de las empresas.
Ciclos como el Grado Superior en Administración y Finanzas o el de Transporte y Logística incorporan este tipo de conocimientos dentro de su programa, pero no de forma teórica aislada, sino aplicados a situaciones reales: control de stock, toma de decisiones, análisis de costes o gestión de almacenes.
Nuestro enfoque formativo se desglosa a través de un itinerario de empleabilidad que permite al alumnado entender cómo trasladar estos conocimientos al entorno laboral, algo especialmente relevante en áreas donde la precisión contable y la gestión eficiente marcan la diferencia.
Porque, al final, se trata de saber qué son las existencias de una empresa y además ser capaces de utilizar esa información para tomar mejores decisiones.



